viernes, 11 de enero de 2008

El lio del cambio

Desde hace unos años estamos siendo bombardeados por noticias, opiniones y especulaciones sobre esa cosa llamada “cambio climático” Desde una parte se nos dice que es inevitable; desde otra se nos dice que es una mentira. Desde luego no es difícil embaucar al personal con teorías y opiniones peregrinas: solo tienen que repetírnoslas una y otra vez en la televisión para que cale en el subconsciente de manera irreversible. Pero vayamos por partes.

Seguro que todos recordamos a nuestro enemigo el agujero de ozono. Allá por los 80 y 90 parecía el fin del mundo, y no era un tema baladí por cierto. Seguro que recuerdas la imagen del agujero de la capa de ozono, si, si, esa mancha de color morado casi negra que se movía cual espectro sobre el blanco hielo del polo sur y sobre los emperadores, que se bañaban en el apacible mar de Wedell ignorantes de los rayos ultravioleta que penetraban su trajeada piel. Ese agujero que nosotros provocamos, poquito a poco: un poco desodorante por aquí, un frigorífico por allí, una pizca de CFC y demás engendros químicos por allá. Bien pues no te olvides de el porque el agujero esta ahí, algo menor por supuesto, pero ahí esta. Y mira que costó oye, los miles de millones que costo el cambio de los CFCs pero se hizo.

Bien pues ese fue el comienzo de todo, porque si bien la comunidad científica esta al tanto de todo, el común de los mortales no nos enteramos de nada a no ser que nos lo pongan por la tele. A partir de entonces empezó a surgir globalmente, y digo globalmente porque el movimiento ecologista surge en los 70, un germen de concienciación sobre lo que le hacemos al planeta. Un ecologismo global y, claro esta, todos al carro como si se hubiese descubierto oro. De pronto se rescata, pobrecito, a Lovelock y su hipótesis de Gaia, todo el mundo es ecologista, todo el mundo recicla, o por lo menos todo el mundo empieza a concienciarse, que algo es.

Todo parece maravilloso… ¿o no? Porque el ecologismo esta muy bien pero si se hace por las razones equivocadas puede ser un desastre calamitoso. He ahí el quid de la cuestión. La raíz del problema, el fallo de esta argumentación ecologista que nos inunda desde hace años es ni mas ni menos que se esta haciendo por razones equivocadas, porque ¿de verdad es tan malo el cambio climático? Y digo esto porque la base de las razones expuestas para la mayoría de las actuaciones ecologistas es sólo el cambio climático. Supongo que todos habréis visto el famoso documental de Al Gore Una Verdad Incomoda (y si no lo has visto deberías). Lo que ahí se dice es, según mi punto de vista, una verdad como un templo. El mundo esta sometido a un estrés ambiental terrible, cierto. Pero la argumentación del cambio climático radicalmente de origen antropico es tan endeble que ocurren cosas como esta.

Con un par de artículos como ese, con una base científica medianamente creible cualquier ciudadano de a pie se desborda y acaba reaccionando de manera contraria a como debería: en vez de pensar por si mismo y ver claramente que SI, hay una necesidad urgente de pensar en el mundo en el que vivimos y de reciclar y de PENSAR GLOBALMENTE Y ACTUAR LOCALMENTE para cambiar las cosas, se ve inmerso en la batalla campal de unos científicos manipulados contra otros igualmente subjetivos y opta por lo que siempre suele optar el ciudadano: “la resistencia pasiva” del siglo 21, esto es, no hacer nada

Moraleja: piensa por ti mismo, recicla porque creas que es lo correcto, no porque te lo digan ni porque te lo martilleen, trata la naturaleza como tratas a tu madre, porque de ella vienes y a ella vas, respeta el medio ambiente, que no es nuestro sino al contrario, piensa con la cabeza y no con la cartera y no uses las razones de los demás ni te creas todo lo que te dicen, que eso solo lo hacen los idiotas.

1 comentario:

novelablog dijo...

Hace tiempo leí un libro que me marcó para siempre. Se titula La rebelión de las masas, escrito por Ortega y Gasset. Viene muy a cuento de lo que dices de pensar por uno mismo.

En general no podría estar más de acuerdo en lo que dices, la recomendación del libro me sirve además para no dejar tan escueto el comentario ^^U

Un saludo.