martes, 7 de febrero de 2012

Waka Imperial


人も押し
人も恨めし
味気なく
世を思うゆえに
もの思う身わ

hito mo oshi
hito mo urameshi
ajikinaku
yo o omou yue ni
mono omou mi wa

Hay gente a la que amo
Hay gente a la que odio
Pero eso es vanalidad
Aunque pienso constantemente en el mundo
En realidad, nada me importa
 
(後鳥羽天皇)

 

viernes, 2 de diciembre de 2011

Un Gobierno en funciones no puede aprobar la Ley Sinde

Ante la previsible aprobación dentro de unas horas de la polémica «Ley Sinde», los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando, como hicimos en el Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet de 2 de diciembre de 2009, nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet.
En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros.
Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks, por lo que insistimos en estos razonamientos:
  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Pásalo y publícalo

miércoles, 19 de octubre de 2011

Waka Ventoso


今よりは
秋風寒く
吹きなむを
いかにか一人
長き夜を眠む

Ima yori wa
aki kaze samuku o
i ka ni ka hitori
nagaki yoru o nemu

A partir de ahora
el frio viento de otoño
susurrará:
cómo dormiré solo
toda la noche


martes, 6 de septiembre de 2011

Haiku de Otoño (de año en año)


秋たつや何におどろく陰陽師

Aki tatsu ya nan ni odoroku onmyooji

¿Ya es Otoño? Se sorprende el adivino


Al igual que el adivino, cada año nos sorprendemos con la llegada del Otoño. Yo personalmente me doy cuenta de que se acerca porque conservo la sana costumbre de mirar al cielo con bastante frecuencia (ya veis que no tengo ningún poder especial), cosa que se suele olvidar cuando se vive en la ciudad, y quizá por eso he decidido retomar la escritura del blog, pues fué el pasado Otoño cuando escribí el último Haiku.
El autor de este poema (Yosa Buson) hace alarde de un fino humor hacia esas profesiones esotéricas que alardean de conocerlo todo y al mismo tiempo nos recuerda esa sensibilidad especial que se va perdiendo con el paso de las generaciones y que nos hace fijarnos en la duración de los días, el color de las nubes y los pájaros del cielo para anticipar la llegada de las estaciones.
A mi personalmente los últimos días de verano me parecen los mas bonitos de todo el año. 



lunes, 25 de abril de 2011

'¡Copiad, malditos!': caminos alternativos al 'copyright'

Este documental, emitido por Televisión Española, trata del controvertido tema de la propiedad intelectual. Se permite, además, su descarga y visualizacion posterior sin trabas desde la pagina de RTVE.
Era algo necesario


viernes, 25 de marzo de 2011

Sound Matrix

Solo teneis que pulsar en las casillas. Si recargais la pagina empezareis de nuevo






visto en Sembeo

martes, 30 de noviembre de 2010

Manifiesto por una Red Neutral

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto manifestamos:
  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en "aduaneros" del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
  8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.
La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.
Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.
(Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Haiku de Otoño

Con algo de retraso, he tardado mas de lo que esperaba en escribir algo. Volvemos con los Haikus


門を出れば我も行人秋の暮れ

Mon o dereba ware mo yuku hito aki no kure

Salgo por la puerta; un errante más en la tarde de Otoño

domingo, 17 de octubre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

Cronicas Japonesas VIII


Nuestra góndola comienza a descender el inmenso arco que conforma la noria, roja, enorme a nuestros ojos, al mismo tiempo que el sol se oculta entre los edificios, que se tornan también de un color rojizo. Miro hacia abajo y veo la telaraña de vías de tren que se unen en la estación de Osaka. Buena metáfora de la cantidad de caminos con los que me he topado en este país, a la vez que del fin de este viaje. El saxofón de John Coltrane pone la guinda a esta tarde que nunca olvidare; aquí han pensado en todo y dentro de cada góndola han puesto unos altavoces para que se pueda enchufar el iPod.
Mirando atrás me doy cuenta de lo fácil que es en este país pasar de un extremo a otro,  recorriendo la paleta de colores que conforma la cultura nipona. Con una facilidad pasmosa se puede estar un día en Nara celebrando su 1300 aniversario y, nunca mejor dicho, salir disparado con un tren bala hacia la modernidad de Tokyo. Y de la misma manera el día anterior pude experimentar el sentir religioso de una pequeña familia nipona. Mi anfitrión y su mujer me invitaron a acompañarles en su peregrinación a algunos de los muchos templos budistas que hay en la isla de Shikoku.
Me pregunto que se le pasaría por la cabeza al primer peregrino que se decidió a hacer el camino de Santiago; o al primer musulmán que se decidió a cruzar el desierto para cumplir con el precepto de viajar a La Meca. Me pregunto todo eso mientras me pregunto que puede impulsar a una persona a dedicar 50 años de su vida a recorrer las sendas marcadas por Kobo Daishi, un monje budista que allá por el siglo octavo se fue a China donde aprendió el budismo esotérico y cuando volvió a Japon, entre sus muchos logros se encuentra el ser el origen de la peregrinación por los 88 templos que conforman esta ruta que cada año recorren miles de personas. Y es que 50 son los años que un amable señor lleva recorriendo la ruta, y no duda en contárselo a todo aquel que quiera escuchar. Cada peregrino lleva consigo un libro primorosamente decorado con las imágenes de los 88 templos, al lado de las cuales se estampan los sellos correspondientes y se firma para dar fe de que has estado allí. Y este buen señor tiene las hojas de su libro absolutamente negras por la tinta de las firmas y rojas por  la de los sellos.
Desde luego para mí ya es un duro día recorrer los 700 kilómetros que son necesarios para ver simplemente los 4 templos que hemos visitado, desde Okayama hasta la parte más alejada de Shikoku. Y en este viaje te puedes dar cuenta de hasta qué punto la geografía de este país es complicada.
Salimos a las 6 de la mañana y tres horas y 46 túneles después llegamos al primero de los templos del día, el de Iwamoto. Un viaje largo y lleno de curvas, poco poético, la verdad. Esta familia hace la ruta por fines de semana y ya van por el numero 37. Al principio la ruta es bastante fácil porque los templos están tan cerca unos de otros que puedes visitar hasta 10 en un día, pero ahora estamos en la parte divertida y durante todo el día solo podemos visitar 4, claro que yendo en coche, porque por el camino nos encontramos a los peregrinos típicos, vestidos de blanco, con el sombrero estilo chino, de paja y con forma de cono, la vara, y unas campanillas que hacen sonar continuamente; y estos podrán visitar en esta parte del viaje quizá un templo cada dos días como mucho. Se me escapa por completo el significado de la vestimenta.
El proceso es bastante claro: llegas al templo y a la entrada te encuentras con una fuente en la que tienes que lavarte las manos, con la derecha te lavas la izquierda y viceversa, por último la boca escupiendo el agua después. Hay que entrar limpio en el templo. Te diriges al templo principal y recitas las plegarias y después te diriges a otra parte del templo y recitas mas plegarias. Desde luego esta descripción surge de la total ignorancia del funcionamiento de los rituales budistas  seguro que suena ridículamente simple, pero está claro que un turista no raspa mucho mas allá de la superficie de lo que ve. Pregunto a mis anfitriones el por qué de algunos detalles pero me doy cuenta que les pregunto cosas que ellos no se cuestionan normalmente porque lo hacen mecánicamente, y les cuesta explicármelo así que decido mantenerme en mi situación de turista y les evito pasar un mal trago.
A los templos no paran de entrar peregrinos, ya sea solos o en grupo y sus plegarias son silenciosas o pueden convertirse en canticos. No puedo evitar grabar a un grupo de unos 10 peregrinos entonando los versos.




En el templo de Kangoofukuji nos encontramos en la parte más meridional de la isla, y el mar rompe contra los acantilados mientras unos pescadores retan a la marea pescando en pequeñas rocas que sobresalen en el embravecido mar. Están solos contra el Pacifico, pescando todo el día y esperando al bote que, quizás a buena hora, irá a recogerlos.
Después de llegar a este templo por una carretera llena de curvas decidimos tomar otra ruta para volver, por una carretera que parece menos peligrosa. Ciertamente el GPS sabía lo que hacía cuando eligió la primera ruta porque esta segunda es una carretera de lo más peligrosa, llena de curvas que siguen la forma de la costa, un acantilado que acaba en un mar de rocas. No caben 2 coches así que en los recodos hay espejos para ver al que viene y esperar. Sin embargo aun siendo más peligrosa esta ruta resulta ser algo más corta y bastante más placentera ya que nos obsequia con unas vistas espectaculares del océano Pacifico. Hemos elegido bien y llegamos al pueblo contentos y con hambre, algo ideal para disfrutar de una comida de pescado local. Un placer.
Para dirigirnos al siguiente templo decidimos arriesgarnos con otra carretera de montaña y de nuevo acertamos. Llegamos al tercero con el tiempo suficiente de visitar un cuarto templo, que de nuevo no decepciona. Son las 5 de la tarde y no tenemos tiempo de más. Hemos recorrido buena parte del sur de la isla de Shikoku y ya toca regresar. En el viaje de vuelta no hablamos mucho, tenemos más ganas de dormir.    – Supongo que para vosotros todos los templos son iguales, pero para nosotros cada uno es diferente –, me comenta a través del retrovisor. Me sorprende el comentario y se lo digo, ya que para mi cada templo ha sido completamente diferente. Soy consciente de que no soy capaz de arañar siquiera la superficie de las costumbres, sacras o profanas, de una sociedad tan distinta, pero algo de ese detalle no se me escapa y cada vez que entro a un templo puedo notar como el ambiente es diferente, como los budas son tratados de distinta manera, como aparecen nuevas personificaciones del Buda en rincones especiales del templo. Los jardines están plagados de figuritas, las paredes pueden contener imágenes de Buda o simplemente frases esculpidas, el toque de la campana puede significar algo distinto en cada templo. La arquitectura de los templos se me antoja como un mantra en el que cada edificio está colocado de una manera por una razón, donde el agua fluye de la montaña hacia el interior para lavar la suciedad del mundo y donde los arboles, los pájaros o los insectos se convierten en parte de la arquitectura del lugar. Algunos templos logran más ese efecto integrador, otros en cambio, se acercan más a la artificialidad de la arquitectura humana; pero todos tratan de una manera u otra de integrarse con el mundo e intentan actuar de transmisores, catalizadores o amplificadores, haciendo resonar cada plegaria a través de la madera, la piedra y el bronce, de la misma manera que las catedrales son amplificadores de piedra que con su forma de cruz nos traen a la tierra la divinidad y nos hacer rogar en y hacia ella en un espacio que la representa.
Cuando se acerca la noche nos acercamos a la parte norte de la isla y nos disponemos a cruzar por segunda vez en el día el puente de Seto, el más largo del mundo, con 13 Km. La verdad es que es una serie de puentes apoyados en varias islas y en una de ellas nos paramos a descansar un rato, buena decisión ya que mirando al Oeste pudimos disfrutar de la mejor puesta de sol que nunca he visto. – Un día redondo–  me dice mi anfitrión, – 4 templos y una puesta de sol–.
Cuando salimos de la noria ya casi es de noche y comienzo a hacer balance de este gran último fin de semana. Mientras recorremos las calles de Osaka, llenas de gente, de taxis y de tiendas, las plegarias de los peregrinos aun resuenan en mi cabeza. Los sonidos de la ciudad enmudecen, y mientras me dirijo a hotel me acuerdo de aquellos pescadores que retaban al Pacifico con sus cañas de pescar, solos en la inmensidad, a merced de las olas y del viento. Supongo que esa sensación no debe ser muy diferente a estar en medio de las calles de Tokyo o de Osaka aunque quizá el mar es más benévolo que la marea humana.
Mientras despega el avión del aeropuerto de Kansai me doy cuenta de que las mejores cosas del viaje no son las que llevo en la maleta. Esas solo te las puedes llevar en la memoria

martes, 14 de septiembre de 2010

Cronicas Japonesas VII


Las tradiciones y costumbres a veces provocan extrañas e incluso aterradoras situaciones. Fuera del glamour de los hoteles capsula que vemos en las sensacionalistas noticias de algunos informativos españoles esto es más bien un hotel “nicho”, si, nicho, pues realmente son nichos, como los que usamos en España para enterrar a nuestros muertos. Y cuando uno abre los ojos y se da cuenta de donde está, un escalofrío recorre la espalda. De todas formas, todo hay que decirlo, este nicho es cómodo y, como no podía ser de otro modo, escandalosamente barato para tratarse de Tokyo. Por unos 2200 yenes, al cambio unos 20 euros, puede usted sentirse como sus antepasados en su descanso eterno, al menos por una noche. A cambio de eso el hotel está en una zona no demasiado céntrica pero cerca del barrio de Asakusa, cuna de una de las imágenes más típicas del más típico Tokyo: la enorme linterna roja en la puerta que da paso al templo budista, aunque en este caso primero te dan paso a una calle llena de tiendas. El templo después si queda tiempo.
Me comenta Masa-san que hace unos días hubo un festival en al barrio con fuegos artificiales; Hanabi en Japones, me gusta esa palabra que literalmente significa “flor de fuego”. Ahora hay un ambiente de resaca, quizás porque es Sabado, o quizás por el calor, y mientras perdemos 100 Yens apostando a las carreras de caballos en la tercera de Nakayama puedo ver las caras de la gente que se agolpa en la casa de apuestas. – toda esta gente no trabaja–, me dice Masa-san, y es que la crisis también ha pegado fuerte en Japón. Las salas de Pachinko están medio vacías, pero las casas de apuestas están a reventar. Nos vamos con la música a otra parte mientras a nuestra espalda se oyen voces animando al caballo perdedor.
Poco a poco me siento como Dante bajando a los infiernos, y mi guía me arrastra cada vez más a las profundidades de la masa humana que conforma esta urbe inmensa, infinita, a esa maquinaria implacable que nunca se detiene. Como te pares un momento te arrastra. En las puertas de nuestro viaje, la parte cándida de la maquina: el barrio de Akihabara. Masas de jóvenes con dinero fresco y cientos de tiendas donde te puedes encontrar  los más extraños artefactos del ocio actual, desde cartas de Magic descatalogadas a maquetas de Zero a escala, pasando por muñecas a tamaño casi real para satisfacer las fantasías eróticas de la juventud tokiota, mangas hentai debidamente censurados por algún burócrata de las altas esferas, muñecos de Ultraman, llaveros de Doraemon, Evangelion, FMA, series de los 70, héroes modernos fabricados en plástico de dudosa calidad. Como alguna imagen de Escher, las escaleras se entremezclan y las plantas de los edificios se confunden mientras miles de jóvenes satisfacen sus deseos de comprar el último tomo de tal o cual manga, mientras en la librería se acumula el polvo sobre algún libro de Kenzaburo Oé. Caras de felicidad rondan por las calles saturadas de hormonas en una de las zonas más jóvenes de Tokyo. Felicidad plastificada.
Por la noche cena con unos amigos mientras te sirve una muñeca vestida de Lolita y después Karaoke. Me sorprende como sólo cantan canciones de series anime, nada más. Me siento un extraterrestre cantado “Blowing in the wind” pero al final acabamos cantando todos “Allways look on the brigth side of life”. Una pequeña victoria. Por la noche el alcohol hace que me olvide de que dormiré en un nicho, apropiada metáfora.  Mañana descendemos al segundo círculo.
Después de comer en Asakusa nos dirigimos a Shinjuku. Si en Akihabara te puedes encontrar lo que quieras siempre que tu edad mental no supere los 20 años, en Shinjuku te puedes encontrar lo que quieras a partir de esa edad. Sin duda la sensación que uno tiene cuando sale a la calle es que se trata de un paso más allá. Se agolpan desde los restaurantes más japoneses donde puedes comer el tremendamente caro y venenoso pez Fugu, o carne de ballena, hasta las calles más macabras donde los miembros de la Yakuza vigilan su territorio, las putas se arreglan las medias llenas de agujeros con los brazos llenos de cardenales y los chaperos se te acercan para ofrecerte sexo a las 2 de la tarde, mientras en el tercer piso del edificio de enfrente están rodando una peli, a todas luces, porno.
En Tokyo todo lo que quieras, aquí lo tienes ¿quieres sexo y comida exclusiva?, Shinjuku; ¿quieres disfrazarte? Pues vete a Harajuku; ¿eres joven? Pues tu lugar es Akihabara; ¿quieres turismo típico? Pues a Asakusa; ¿Que te apetece comprar y tienes pasta? Pues no se a que esperas para irte a Ginza. Lo que quieras lo tienes. Y si te apetece ser de lo mas cool cuando vuelvas a casa no te olvides de decir que has estado en el cruce más famoso, casi más famoso que el de Times Square, el cruce de Shibuya, el ultimo circulo de nuestro viaje. Aquí se acumulan las tiendas de Ginza, los bares de Shinjuku y, por supuesto el Starbucks más famoso, con las vistas más emocionantes de todo Japón, mas aun que las vistas del monte Fuji. Siéntese, tómese un café y vea como la gente cruza la calle. Verdaderamente  emocionante.
Pero sobre todo la gente
15 millones de personas se agolpan en la urbe, y eso solo la ciudad de Tokyo, pues si te pones a sumar el área metropolitana la cifra se dispara hasta los 35 millones de personas, de las cuales 22 millones usan el transporte cada día. ¿Te has mareado?
Si te has mareado te recomiendo que te des una vuelta por el Kookyo, el palacio imperial, donde vive, lógicamente, el emperador de Japón, descendiente directo de la diosa Amaterasu, cuyo tataratataranieto fue Jinmu, primer emperador de Japon en el año 660 a.c. y del cual descienden todos los emperadores japoneses. Y, claro, una dinastía tan rancia necesita un palacio acorde con la genealogía y ese es el gran palacio imperial, que fue destruido en la segunda guerra mundial y vuelto a reconstruir años mas tarde. Dentro de sus jardines uno casi se olvida de que esta dentro de esa gran urbe. La modernidad aun no ha logrado traspasar el foso de 20 metros de largo y los altos muros de piedra, pero bajo los puentes, la hierba ha sustituido a las picas de madera. Ya no hay enemigos y el emperador Heisei, Akihito ya no debe repeler rudos samuráis de sus murallas. Ahora otro tipo de samuráis, estos con traje y corbata, son los que invaden y destruyen, pero esa es otra historia.
Sin embargo Tokyo no es, ni mucho menos, la primera capital del reino. La primera capital estable fue Nara, después de muchos años de capital itinerante. Y Nara es un perfecto contraste para Tokyo. Si este es el símbolo de la modernidad, aquella lo es de lo antiguo. Dentro de sus límites se agolpan 8 lugares patrimonio de la humanidad y quizá el más espectacular de ellos sea el Toodaiji, el edificio de madera más grande del mundo dentro del cual se encuentra el gran Buda Daibutsu.
Dentro del Toodaiji hay una columna con un agujero y se dice que quien lo atraviese alcanzara la iluminación. Lamentablemente para la mayoría de los mortales eso no es posible ya que el tamaño del agujero es tan pequeño que prácticamente solo cabe un niño. Aun así la gente se empeña en pasar a su través y quizás no se dan cuenta de que hay que ser como un niño para alcanzar la iluminación.
Otra opción es ir a Tokyo, al cruce de Shibuya. Hoy la iluminación solo se entiende en términos de Megavatios.
En la segunda noche en Tokyo duermo en algo que se parece más a un hotel capsula. Por la mañana me encuentro con la hora punta en los trenes. Caras soñolientas a las 7 de la mañana, caras apretadas contra los cristales de los vagones. Mientras atravieso la ciudad en el tren bala hacia Okayama puedo ver las riadas humanas que se dirigen al trabajo, o al colegio; ríos grises desembocan en altos edificios de oficinas y ríos blancos hacen lo propio en colegios. El tren acelera y a 300 Km/h me despido de la ciudad, hasta la próxima, espero. Cuando llego mi destino 4 horas después una pareja de turistas esperan la apertura de la puerta delante de mi. Se besan y de pronto me doy cuenta de que no había visto a nadie besarse ni en la cara en las tres últimas semanas. Leo en la mochila del hombre “XXI encuentro de la sociedad española de Otorrinolar…. Y me da la risa.